VISIÓN PROPIA/RICARDO VEGA

Por: Ricardo Vega/Especial para/Deinteresdiario.Net
El personaje apareció en Facebook como exclusivamente histórico.
En minutos acumuló miles de like. Y millones de personas compartieron sus excepcionales condiciones convencidas de estar ante la hazaña del milenio: la captura de Nicolás Maduro.
La imagen del soldado cubano americano nombrado “Alexis Cuco Mendieta” comenzó a circular con asombrosa naturalidad.
Hubo hasta quienes propusieron condecoraciones para esta especie de versión moderna de “Rambo”, por el éxito de la operación militar.

No tardaron en aparecer muchachas que juraban haber sido exnovias del soldado nacido en El Cotorro y criado en Hialeah, aportando anécdotas sentimentales, fotos y recuerdos del héroe que, apenas días atrás nadie conocía.
Pero resulta que la historia del “Cuco” no salió de alguna agencia ni medio tradicional, sino de un espacio acostumbrado a trabajar al sátira política, El Lumpen.

Lo que muchos tomaron por veracidad fue una construcción narrativa diseñada para probar los límites de la credulidad contemporánea. La prueba no pudo ser más efectiva.
La broma no se impuso mediante exageraciones burdas ni datos imposibles, sino replicando con precisión los códigos de la verdad. Sin hacer daño a terceros.
El resultado fue una obra colectiva involuntaria donde millones de personas añadieron capas al personaje, al héroe; al mito.
“Cuco Mendieta” pasó de la ficción a convertirse en un ser vivo dentro del imaginario digital. Hasta con perfil propio.
